Un estudio preliminar presentado en 2025 llamó la atención al encontrar una mayor frecuencia de insuficiencia cardíaca entre adultos con insomnio y uso prolongado de melatonina registrado en la historia clínica. Un análisis publicado en 2026, con otra población y otra forma de medir el uso, no encontró una asociación estadísticamente significativa. Ambas investigaciones son observacionales y no permiten concluir que la melatonina cause —o prevenga— enfermedad cardíaca.
De dónde surgió la alerta
En el análisis presentado en un congreso de la Asociación Americana del Corazón, los investigadores compararon a adultos con insomnio crónico y registros de uso de melatonina durante al menos 12 meses con personas con insomnio sin ese registro. En cinco años, se registró insuficiencia cardíaca en el 4,6% del grupo con uso documentado y en el 2,7% del grupo de comparación. La asociación se describió como aproximadamente un 90% mayor.
Este resultado se difundió como resumen preliminar de congreso, no como ensayo clínico aleatorizado. Los registros electrónicos no captan perfectamente quién compró melatonina sin receta, la dosis, la duración real o la gravedad del insomnio. La ansiedad, la depresión, otros problemas de salud y un mayor contacto con los servicios médicos también pueden influir tanto en el uso como en la probabilidad de recibir un diagnóstico.
Qué aportó el análisis de 2026
Un artículo publicado en mayo de 2026 en la revista Open Heart analizó datos de NHANES, una encuesta representativa de Estados Unidos. En ese estudio, el uso se definió como el uso autodeclarado de melatonina en los 30 días anteriores, y no como tratamiento prolongado de personas con insomnio. Entre 50.929 adultos con datos disponibles, 267 declararon un uso reciente. Tras los ajustes, el análisis no encontró una asociación estadísticamente significativa entre el uso reciente y la enfermedad cardiovascular o la insuficiencia cardíaca.
Esto no constituye una respuesta definitiva sobre la seguridad del uso prolongado: la población, el período de exposición y el diseño son diferentes. Los autores describen el resultado como contextual y generador de hipótesis, no como prueba de beneficio o ausencia de riesgo.
Qué hacer con la información
Los titulares no justifican iniciar o suspender un producto por cuenta propia. Quienes usan melatonina durante períodos prolongados o siguen teniendo insomnio persistente pueden conversar con un profesional sobre la indicación, la duración, la dosis, otros medicamentos y las posibles causas del problema. La noticia no ofrece orientación individual sobre el tratamiento.
Fuentes
- Khan y Lima. Melatonina y riesgo cardiovascular: una verificación con datos de NHANES tras las recientes preocupaciones sobre insuficiencia cardíaca. Open Heart, 2026.
- Asociación Americana del Corazón: resumen del estudio preliminar presentado en 2025 y limitaciones reconocidas.
Contenido periodístico y educativo. No constituye una recomendación para iniciar o suspender medicamentos o suplementos.

