ENES

Un análisis publicado en septiembre de 2026 en la revista PLOS Medicine encontró asociaciones entre las características del sueño y la aparición futura de enfermedades en una cohorte de 95.559 participantes del UK Biobank. Un mayor tiempo estimado de sueño REM se asoció con un menor riesgo observado de 83 afecciones. El estudio no demuestra que aumentar el REM reduzca el riesgo de una enfermedad en una persona específica.

Qué analizó el equipo

Los participantes usaron acelerómetros de muñeca durante siete noches. Con un algoritmo de aprendizaje profundo llamado SleepNet, los investigadores estimaron las etapas del sueño, la duración total, la irregularidad entre noches y el tiempo de vigilia después del inicio del sueño. A continuación, cruzaron estas medidas con registros de salud para evaluar 1.049 desenlaces durante una mediana de seguimiento de 8,9 años.

Tras los ajustes estadísticos, el estudio identificó 156 asociaciones significativas entre patrones de sueño y enfermedades incidentes. Una diferencia de aproximadamente 48 minutos en la medida de REM utilizada por los investigadores se asoció con un menor riesgo de 83 afecciones. Una mayor cantidad de sueño profundo se asoció con un menor riesgo de siete afecciones. La duración del sueño también presentó relaciones no lineales con varios desenlaces, con estimaciones de menor riesgo concentradas frecuentemente entre seis y ocho horas.

Asociación no es causalidad

Los propios autores destacan que el diseño observacional no permite concluir que las diferencias en el sueño hayan causado las diferencias de riesgo. Factores no medidos, enfermedades aún no diagnosticadas y afecciones de salud que alteran el sueño pueden influir en los resultados. Las medidas se recopilaron durante solo una semana y las fases del sueño se estimaron mediante un acelerómetro y un algoritmo, no mediante polisomnografía.

La muestra del UK Biobank tampoco representa perfectamente a toda la población: los investigadores señalan características de selección de los voluntarios y limitaciones de generalización. Por lo tanto, las cifras describen asociaciones dentro de la cohorte estudiada; no son una predicción individual ni una meta de sueño REM que se deba perseguir en un reloj inteligente.

Cómo utilizar esta información

Los dispositivos de consumo pueden estimar movimientos y patrones nocturnos, pero no confirman un trastorno del sueño ni sustituyen un examen indicado por un profesional. Si hay dificultad persistente para dormir, somnolencia importante, ronquidos o pausas respiratorias observadas, conviene buscar una evaluación clínica en lugar de intentar interpretar de forma aislada los gráficos de una aplicación.

Fuente científica

Contenido periodístico y educativo. Los hallazgos no diagnostican enfermedades y no sustituyen una evaluación médica.